La obesidad es una enfermedad crónica originada por muchas causas, caracterizada por el exceso de grasa en el organismo y se presenta cuando el índice de masa corporal en el adulto es mayor de 30 kg/m² según la OMS (Organización Mundial de la Salud). y un factor de riesgo conocido para enfermedades crónicas como enfermedades cardíacas, diabetes, hipertensión arterial, apnea del sueño, osteoartritis y algunas formas de cáncer.
El primer paso para saber si existe obesidad o no, es conocer el índice de masa corporal (IMC), lo que se obtiene haciendo un cálculo entre la estatura y el peso del individuo y éste elevado al cuadrado.
IMC de 18,5-24,9 es peso normal.
IMC de 25,0-29,9 es sobrepeso.
IMC de 30,0-39,9 es obesidad.
IMC de 40,0 o mayor es obesidad severa (o mórbida).
IMC de 35,0 o mayor con al menos una u otra morbilidad significativa es también clasificada como obesidad mórbida.
Las causas de la obesidad son múltiples, e incluyen factores tales como:
Ingesta excesiva de alimentos; inactividad física; factor psicológico como la depresión; la herencia; edad actualmente México ocupa el primer lugar de obesidad infantil por el estilo de vida familiar; embarazo y otros problemas médicos sobre todo los relacionados con la tiroides y ovarios.
El diagnóstico se realiza por mediciones corporales
Tablas de estatura y peso
Índice de masa corporal
Medición de los pliegues del cuerpo con un calibrador
Medición de la relación cintura-cadera
TRATAMIENTO: Los factores que afecta el tratamiento son:
Factores culturales
Hábitos personales
Estilo de vida
Genética
Es más probable que logre bajar de peso y mantenerlo si usa una combinación de estrategias, como dieta, ejercicio, asesoramiento o medicamentos. Consulte al médico o solicite la derivación a un nutricionista. Dieta: Reducir grasas saturadas; limitar cantidad de carbohidratos refinados, mantener el consumo de grasa inferior al 35% del total de calorías consumidas al día, disminuir el tamaño de la porción. Un nutricionista puede ayudarlo con su objetivo de ingesta total de calorías, que se debe basar en su peso actual y los kilos de peso que desee bajar. Ejercicio: Consulte con el médico acerca de un programa de ejercicio, agregue pequeñas actividades durante el día. Use las escaleras en lugar del ascensor. Estacione su automóvil un poco más lejos. Limite el tiempo que emplea para ver televisión y usar la computadora. Esto es especialmente importante en niños. Medicamentos: Por si solos no son una opción confiable para bajar de peso y mantenerlo. Algunos producen efectos secundarios graves. No utilice medicamentos herbarios o sin receta sin consultar con su médico. Tratamiento en niños y adolescentes: Por supuesto que el problema de la obesidad no se restringe a los adultos. Existen pruebas de que los mismos cambios en la dieta, el ejercicio y otros comportamientos pueden ayudar a niños y a adolescentes a bajar de peso. Por ejemplo, para los niños puede ser beneficioso participar de una terapia de grupo que se centre en realizar cambios en la dieta y en el comportamiento.
Se ha demostrado que, cuando se complementan con cambios en el estilo de vida, los medicamentos también ayudan a niños y adolescentes obesos a bajar de peso. Sin embargo, se requiere un control cauteloso para evitar los posibles efectos secundarios. En algunos casos, la cirugía bariátrica, como las bandas gástricas, puede ser una opción para los adolescentes obesos. Cirugía bariátrica: reduce el tamaño del estómago. En algunos casos, también se reacomoda el tubo digestivo. Un estómago más pequeño sólo puede retener una pequeña porción de alimento a la vez. Los procedimientos incluyen: Bypass gástrico y bandas gástricas laparoscópicas, lo que es recomendable para obesidad grave y cuando no se consigue bajar de peso por otros medios
Entre las complicaciones que pueden presentarse se incluyen las siguientes:
Cardiovascular: Insuficiencia cardíaca congestiva, corazón aumentado de tamaño y las arritmias y mareos asociados.
Endocrino: Desórdenes de la menstruación e infertilidad.
Gastrointestinal: Reflujo gastro-esofágico, amento de grasa en el hígado, piedras en la vesícula, hernia y cáncer colorectal.
Renal y génito-urinario: disfunción eréctil, incontinencia urinaria, insuficiencia renal crónica, cáncer mama, cáncer uterino y muerte fetal intrauterina.
Tegumentos (piel y apéndices): estrías, hiperpigmentación, infecciones frecuentes de piel y pliegues
Músculo esquelético: Gota, disminución de la movilidad, dolor de huesos y espalda.
Neurológico: Incrementa la posibilidad de embolia cerebral, dolores de cabeza.
Respiratorio: Dificultad para respirar, apnea obstructiva del sueño, asma.
Psicológico: Depresión, baja autoestima.
Una vez alcanzado el peso ideal, lo ideal es mantenerlo con un adecuado programa de ejercicios y alimentación que sobre todo permitan no volver a recuperar la grasa y el peso perdido.
PREVENCION:
La prevención de la obesidad puede ser difícil. Existen muchos factores que influyen en su peso. Las recomendaciones generales incluyen:
Consulte con el médico o con un nutricionista sobre la cantidad apropiada de calorías que debe consumir al día.
Ingiera una dieta con no más de 35% de calorías diarias provenientes de grasas.
Siga un programa apropiado de ejercicios.
Limite la cantidad de tiempo que pasa en actividades sedentarias. Éstas incluyen mirar televisión o utilizar la computadora.
Consulte con su médico o con un profesional especializado en actividad física acerca de realizar alguna actividad en su vida cotidiana.
Pida ayuda a un nutricionista para planificar una dieta que le ayude a mantener un peso adecuado o a bajar de peso si es necesario.
Aprender a comer porciones más pequeñas de alimentos.